Una cabeza carbonizada para crear una atmósfera de terror extremo
Esta decoración para colgar: cabeza de zombi quemada, 30 cm, aporta una nueva dimensión al terror con sus detalles realistas y su textura carbonizada. Fabricada en látex, mide 18 x 21 x 30 cm y representa un rostro desfigurado por las llamas, con la carne hinchada y ennegrecida.
El cráneo agrietado con venas incandescentes, los ojos apagados y la boca torcida con los dientes visibles refuerzan el efecto macabro. Un accesorio ideal para colgar en un espacio oscuro para sorprender y dejar huella.
Una elección formidable para intensificar tu decoración de Halloween con un toque infernal.
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