Este murciélago animado de 100 cm atrae todas las miradas, con su cuerpo hecho jirones, sus orejas prominentes y sus ojos rojos brillantes. Suspendido boca abajo, cobra vida en cuanto se oye un sonido: su cabeza empieza a moverse, sus brazos se agitan y suelta un chillido aterrador.
Su estilo viviente y sus movimientos espasmódicos lo hacen perfecto para conseguir un efecto visual impactante, ya sea en interiores o a la entrada de un local.
Funciona con 3 pilas AA incluidas. Ideal para una escena de terror colgante.