Con este disfraz de preso sexy para hombre, es imposible pasar desapercibido... incluso entre rejas.
Los pantalones cortos ajustados a rayas blancas y negras recuerdan al uniforme de presidiario, pero en una versión más atrevida. Se sujetan mediante tirantes anchos a juego que recorren todo el torso y acentúan la silueta con estilo.
Las cadenas desmontables sujetas con cierres metálicos añaden un toque de encanto, para ajustarlas según tus deseos de más libertad... o menos.
Para completar el conjunto, una gorra negra recuerda el mundo carcelario y refuerza la actitud rebelde del personaje.
Ideal para una fiesta de disfraces, una despedida de soltero o cualquier evento en el que quieras elevar la tensión, este disfraz convertirá cada aparición en un auténtico reclamo.