Este disfraz de fantasma infantil consiste en una túnica blanca con capucha y una carita sonriente negra estampada en la parte delantera. Su corte holgado facilita su colocación sobre la ropa, a la vez que permite una gran libertad de movimiento.
Los bordes irregulares de la túnica imitan la apariencia de un fantasma flotando, creando un efecto visual divertido y a la vez espeluznante. Una capucha incorporada completa el conjunto, dándole un toque travieso.
Un disfraz perfecto para embrujar Halloween con una sonrisa.