Con sus pequeños brazos doblados, su dulce sonrisa y su vestido navideño a rayas, esta duendecilla es una tierna incorporación a tu ritual de duendecillos bromistas. Su clásico gorro rojo, su cuello blanco festoneado y su silueta compacta la convierten en un personaje encantador para integrar en tus escenarios.
Una mini presencia que puede interpretar tanto el papel de ayudante traviesa como el de niña modelo en tus escenas cotidianas para las fiestas navideñas.