Este pequeño esqueleto de perro es el accesorio perfecto para añadir un ambiente funerario y misterioso a tus fiestas. Con su detallada estructura ósea y su práctico tamaño de 26 cm, se puede colocar sobre una mesa, un estante o en un cementerio. Resistente y fácil de instalar, complementará a la perfección tus decoraciones de Halloween, una fiesta de terror o un juego de escape temático.